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Las estrellas de Fania 50 años de salsa

24.06.2018

Uno de los biógrafos de Celia Cruz y su viaje a la historia de la orquesta que impulsó y popularizó la salsa alrededor del mundo.

Por estos días, la orquesta de salsa más famosa del mundo está cumpliendo 50 años de haber sido creada en Nueva York, por dos pioneros de este popular género musical que enlaza sus raíces con el son cubano, en fusión con otros ritmos caribeños. La Fania, como razón social de una empresa exitosa, era en realidad dos entidades diferentes, aunque complementarias. Una fue el sello discográfico Fania, que reunió a los más jóvenes y talentosos artistas de la música latina en Nueva York y Puerto Rico, y el otro fue las Estrellas de Fania o Fania All Stars, un conglomerado de destacados músicos e intérpretes que se contrataban para hacer gigantescos conciertos alrededor del mundo, desde Estados Unidos hacia Europa, África y países de América Latina y Asia.

Los conciertos se utilizaban también para hacer documentales, programas de televisión y grabaciones en vivo. Con esta modalidad, la Fania contribuyó a sembrar la semilla de la salsa en millones de rumberos que fueron luego los clientes de sus discos: un negocio redondo. La idea de este fenomenal proyecto fue de Jerry Masucci (1934-1997), expolicía de origen italoamericano, graduado de abogado; y del músico dominicano Johnny Pacheco (Santiago de los Caballeros, 1935), y el día preciso fue el 25 de marzo de 1963, en casa de Masucci, para celebrar el cumpleaños de Pacheco.

El nombre fue prestado de un son montuno titulado Fanía Funché (con acento en la í), del compositor cubano Reinaldo López Bolaños, de escasa difusión en la década del cincuenta, y grabado por Estrellas de Chocolate en 1958. El primer disco que lanzó Fania Records fue Cañonazo de Johnny Pacheco, quien había pasado de su tradicional charanga, con flauta y violines, a un conjunto de trompetas que respondía mejor a los gustos y a las necesidades del momento en los barrios latinos de Nueva York. en 1964. La sociedad entró a competir con las empresas discográficas existentes en la ciudad, tales como Tico, Alegre, Cesta y la sección latina de United Artists, y se inició con tan bajo presupuesto que Pacheco tuvo que promocionar y repartir en una furgoneta su disco en los almacenes especializados de Manhattan.

Para llevar a cabo su plan de conquistar, el mercado latino, en 1968, Masucci y Pacheco tuvieron la brillante idea de contratar a tres orquestas que ya habían grabado algunos álbumes juntos, en una sola agrupación que se llamaría Fania All Stars o Estrellas de Fania, en la que Pacheco se desempeñaría como su director artístico. Para empezar, la orquesta del veterano Ray Barretto, la de los jóvenes Larry Harlow y Bobby Valentín, y más tarde a un conjunto de músicos con buen recibo en la comunidad latina, comandado por la enérgica y creativa personalidad del trombonista Willie Colón.

Las luminarias se presentaron por primera vez en el club Red Garter, un semidesconocido lugar en los límites entre el sur del Bronx y el Harlem River Drive de Manhattan. Su dueño sólo abría de seis de la tarde a dos de la madrugada y de manera ocasional presentaba en su escenario agrupaciones populares del sector. Así, lo que en el futuro sería un acontecimiento histórico, esa noche pasó desapercibido y se salvó del olvido porque un acucioso ingeniero de sonido tuvo la precaución de registrar el primer acto público de la naciente agrupación Estrellas de Fania.

Para superar el fiasco de esa primera presentación, se asociaron al empresario Ralph Mercado, a fin de hacer un concierto más popular el jueves 26 de agosto de 1971, en el salón de baile Cheetah, sobre la calle 52 y Broadway en Manhattan, que convocó a más de cuatro mil personas. Los volúmenes 1 y 2 de las Estrellas de Fania que se grabaron esa noche han sido los álbumes de salsa más vendidos de un concierto en vivo, en la historia de la música tropical, y la película que se hizo de manera simultánea se volvió famosa con el título Our Latin Thing, estrenada el 19 de julio de 1972. Producido por Masucci, el documental se realizó con la dirección de Leon Gast, quien también filmó después el concierto de las Estrellas de Fania, esta vez con Celia Cruz, en el estadio de Kinshasa (Zaïre, hoy República Democrática del Congo) distribuido como Live in África en 1974.

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